lunes, 23 de julio de 2018

EL LAGO RUDYARD

Cayó la noche cerca del Paralelo 55 Norte y ya solo quedaba el sonido de algunas embarcaciones meciendose al son del agua y del golpeteo de sus garfios contra los mástiles. El bosque susurraba de forma inquietante mientras que la única luz proveniente de la Luna me permitía observar viejos fantasmas del pasado bailar sobre las heladas aguas de aquel lago.


Bienvenidos al lago Rudyard



Situado en la región inglesa de Staffordshire y con más de 2,5 millas de largo y una superficie de 68 acres, Rudyard fue el cuarto embalse construido por la Trent & Mersey Canal Company para el abastecimiento de caudal a los canales correspondientes a los ríos Trent y Mersey.





La construcción de la presa comenzó en 1797 y fue completada en 1800 convirtiendose en el centro de ocio turístico más importante de la región de las Potteries.

Fotografías de la presa y su parte superior:




Pero remontemos un poco más atrás en el tiempo, en como era aquello antes de represar las aguas ya que el pueblo de Rudyard es el resultado de la creación de un depósito de de agua en el valle que allí se encontraba a finales del siglo XVIII. Este depósito era drenado por el arroyo Dunsmore para abastecer el canal de Caldon pero antes de esto, el lugar era conocido como Rodehyerd o Rudierd y consistía en granjas dispersas y un pequeño número de residencias.

Fotografías de algunas casas actuales que conforman el pueblo:




El llenado del valle y la construcción en las orillas de algunos cobertizos y embarcaderos dotó al lugar de un atractivo poco frecuente en la zona y la sociedad de aquellos años veinte se vió atraida por la quietud de sus aguas que invitaban al descanso y la relajación.

Con la llegada del ferrocarril del North Staffs Railway en 1849, el cual circulaba por la ladera oriental del lago hasta un campo de golf, el embalse fue cobrando poco a poco una gran popularidad turística llegando a su gran apogeo en 1920.

Cuadro informativo a la entrada del lago con fotografía de los años veinte:


Y situandonos en aquella época quiero mostraros algunas de las fotografías que se exponen en uno de sus cobertizos y con las que podemos ver e imaginar como era la vidaen el lago y el entusiasmo que generaban estas aguas a los cientos de personas que las visitaban.





Fotografías en blanco y negro que te vienen a la cabeza cuando, al caer la noche, contemplas ese mismo paísaje que ha sido testigo del trancurrir del tiempo en este lugar y de los quehaceres de sus gentes.







Miradas de otras épocas, protagonistas que ya no están y momentos puntuales captados de gentes y animalitos que ya no están. ¿Qué fue de ellos?. Sabéis cuando se viaja a un lugar que te gusta mucho e intentas dejar una huella, un "yo estuve aquí". ¿Quedó algo de ellos aquí, de sus momentos de felicidad en este lugar que tanto les apasionaba?





Puede que la siguiente nos parezca una fotografía digna de una de las historias de Lovecraft pero en estas latitudes los inviernos son largos y muy fríos y las horas de luz son tremendamente escasas en su solsticio por lo que las aguas del lóbrego lago quedaban heladas dejando que sus invitados se deslizasen sobre su superficie cuales espectros danzando en noches de Luna llena.






Como ya hemos dicho, y dejando atrás el blanco y negro, se crearon diferentes embarcaderos y casetas de estilo victoriano como la Macclesfield Boathouse ubicada en el extremo sur de la costa Este del lago. Es la más antígua y se construyó en 1850 para el Conde de Macclesfield, el cual poseía tierras y granjas a este lado del lago.




Al fondo de las fotografías la Macclesfield Boathouse





Originalmente, el interior consistía en una pequeña habitación con ventanas con vistas al lago y al cobertizo, junto con una pequeña chimenea y con un acceso al embarcadero. Un lugar idílico en el que descansar y refugiarse del frío.




A principios de 1900, el frente escalonado se había derrumbado quedando esta caseta en un estado de deterioro constante y con el único uso de albergar un pequeño barco de vapor.




Volviendo a la época actual, la restauración se inició en 2005 sustituyendo el antíguo tejado de paja y demás desperfectos quedando abierta al público en 2008 y ofreciendo información sobre la historia de la navegación junto a una estufa que se enciende en los meses de invierno.





Hablemos ahora del cobertizo situado en frente y desde el cual hemos fotografiado el Macclesfield Boathouse.

El North Staffordshire Railway poseía este pequeño cobertizo cerca de la presa, en la costa occidental, y que hoy es el centro de visitantes de Rudyard Lake.







Es en este donde se exponen las viejas fotografías en las que la gente de aquella época patinaban, bailaban y reían sobre las géidas y heladas aguas del embalse.





A la zquierda la Boathouse y a la derecha otra de de las casas convertida hoy en cafetería:


La casa de botes fue renovada en 2001 y en 2015 el centro de visitantes se transforma en un centro de información y archivo del lugar.

Algunos barcos permanecen aún fuera del aguas como viejos recuerdos de épocas pasadas.




Fox y Shin Chan. Ellos también dejaron su huella y su recuerdo en este lugar. Erais la razón de nuestros viajes y ahora os tenemos en nuestros corazones.  


Hasta ahora hemos visto las orillas póximas a la presa pero si avanzamos hacia el fondo del embalse encontramos más rincones que llaman nuestra atención.

En el periodo comprendido entre 1890 y1910 aumentó el número de cobertizos en el lado occidental del lago que se construían en estrechas franjas de tierra que la gente había ido adquiriendo en la subasta de 1885 de una gran finca llamada Cliffe.





Algunas se utilizaban solo para almacenar barcas mientras que otras combinaron el cobertizo con vivienda en la parte superior. Para 1898 aparecían en los mapas no menos de once cobertizos algunos de los cuales, en la actualidad se usan como casas de alquiler vacacional.




Avancemos ahora un poco en el tiempo. Pasadas las Guerras Mundiales y situados ya en plena edad moderna las costumbres respecto al ocio de aquellas gentes cambiaron, se actualizaron y el concepto urbanita de "vivir la calle" resultó mas seductor que las salidas al campo y a viejas casas de pueblo.

Tras el cierre de la línea de ferrocarril a principios de los años 60 el lago comenzó un periodo de declive y muchas de las instalaciones fueron quedando abandonadas hasta que la decada de los 90 se comenzó a realizar poco a poco varias restauraciones.

Durante ese periodo quedó como lugar olvidado, sin interés para la mentalidad moderna de la época quedando las frías aguas a la sombra de la civilización, escondidas por la frondosidad del bosque que las rodea y a la espera de nuevos tiempos de esplendor.







Aún a día de hoy podemos encontrar restos del abandono engullidos por la vegetación y por los años, víctimas del desinterés y el olvido, como el Rudyard Memorial Institute.




Lo que nunca a dejado de tener interés en este pueblo es navegar por sus tranquilas aguas. Hasta 1956 la navegación en el lago se había desarroyado con embarcaciones particulares de los dueños de los cobertizos y casas circundantes pero a partir de esta fecha se creó el club de vela siendo el embalse en la actualidad un centro de esta práctica deportiva y en donde se pueden alquilar embarcaciones para el entretenimiento.

A continuación, algunas de las embarcaciones que encontramos a lo largo del embalse cuyo número prolifera durante el estío.








Dos de las anecdotas más significativas de este lugar son las de Rudyard Kipling, autor de El Libro de la Selva, y la de The African Blondin (Carlos Trower) el cual caminó en varias ocasiones sobre un alambre a 30 metros sobre el agua sin caerse. La gran talla de madera a lo alto de un arbol seco que nos encontramos al llegar al lago es en conmemoración a tal espectáculo. Respecto a Rudyard Kiplin basta decir que sus padres se conocieron en este lugar y quedaron tan maravillados con el encanto del lago que bautizaron a su hijo con el mismo nombre.


Figura tallada de Carlos Trower en homenaje a su azaña



Habíamos hablado del ferrocarril de la North Staffs Railway que circulaba por el extremo orieltal del lago y de su posterior cierre. No está de más mencionar que los ingleses son unos grandes apasionados del ferrocarril y dado que los "minitrenes" turísticos proliferan por todo el país aquí, donde ya había habido una linea ferrea, no podía ser diferente.

Es por eso que en el miso trazado que recorría la North Staffs Railway nos encontramos hoy en día una de esas línea de "minitren" que hace que el paseo por este lado del embalse sea de lo más singular.





Se trata de pequeños trenes de vapor que nos permiten caminar sobre las vías sin temor alguno de recibir corriente eléctrica.








En contraposición a las fotografías de esta actual línea de tren podemos ver a continuación otras más antigüas en las que se muestra la estación original y el trazado a lo largo del lago de la North Staffs Railway






En la estación del "minitren" podemos encontrar viejos carteles publicitarios que harían las delicias de algunos coleccionistas. 






También he mencionado la exuberante vegetación que rodea al embalse y que esconde rincones singulares desde los que observar la vida en el lago. Los muestro en las siguientes fotografías como parte de su historia y del encanto que envuelve a este lugar.













No podía finalizar el reportaje sin mencionar el lugar que hospedó a muchos de aquellos visitantes que vehíamos danzar sobre el hielo a la luz de Luna, el hotel Rudyard.

Abrió sus puertas en 1851, dos años espués de la llegada del ferrocarril, para albergar y dar refugio a la clase pudiente que en las frias noches de invierno deseaba disfrutar de una acogedora estancia en este pintoresco edificio de estilo victoriano








Canales de salida de la presa junto al Hotel Rudyard:



Para cerrar el reportaje fotografico mencionar el detalle de que los coches antigüos representan una de las grandes aficciones para los ingleses por lo que es frecuente encontrarse con modelos como los que se concentraron en el aparcamiento del hotel durante una de mis visitas:









Y hasta aquí el documento de hoy. Mis deseos de os haya gustado y me despido desde tierras extrañas y lejanas hasta el próximo viaje. Mientras os dejo con unos segundos de vídeo en el lago para transmitiros la sensación de estar frente a sus aguas una noche cualquiera.






Para más información y documentación gráfica antigüa visitad el siguiente enlace de la BBC: